lunes, 19 de mayo de 2008

subir al Pan de Azucar

No me resultó nada fácil.
Fuimos varios; niños y grandes.
Llegué a la mitad, hermoso paisaje.
Lástima que ningún inversionista pensó en mi,
O en mis similares.
Solo pido un local de venta de pulmones,
los hubiera pagado muy caros.
Ahora ya entiendo porque la cruz en la cima.
Seguro, el que la pensó…
Tenía 20 kilos de sobrepeso como yo.

1 comentario:

Mariela dijo...

Finalmente llegaste así que contás con toda nuestra admiración, aún a costa de tus pulmones. Fue un buen ejemplo de trabajo en equipo. No dejamos a nadie atrás y la presión se hizo sentir. Valió la pena las mandarinas de la cima y las fotos que ya te mandaremos. Besos de todos nos: Darío, Nacho, Andrés y Mariela