domingo, 13 de julio de 2008

implícito, no explícito

Si tu sabes que te quiero,
entonces dejame quererte.
Si conoces mis silencios,
déjamelos contartelos.
Si entiendes mis miradas
deja que permanezca callada.
Si descubres cuando sufro,
acompañame sin miedos.
Si recuerdas mis secretos
sigue callando en silencio.
Si ves que no tengo nada,
se ese algo para mi.
Si algún día te hablo fuerte,
estoy aprendiendo a vivir.
Si mis ojos se ven turbios,
si mi alma está contenta
si de repente río o lloro
si algún día no soy nadie...
Acompáñame, te necesito.

ese instante que fué paréntisis

Escucho un ruido a grillo, o que se yo...
sonido que me lleva al lugar donde nací.
Pueblo de caras conocidas,
y veredas que son mias.
Hoy es Domigo,
Domingo en este Montevideo
Domingo día del Padre,
Domingo de silencios.
Y miro este atardecer
el sol que se esconde
dando la bienvenida a aquellos
que lo esperan al otro lado de la esfera.
Escucho un ruido a grillo,
sonido que alguna vez quize matar,
pero que hoy quiero que siga vivo.
Si siento el grillo,
es porque algo se detiene,
y reflexiona en voz baja.
Y ese bicho, insignificante,
ruidoso, asqueroso,
me silba nostalgia y paisaje abierto.
Estos ruidos que nos llevan,
nos transportan,
y los sentidos que dicen presente.
No lo esucho mas al grillo,
parece haberse cansado.
No pretendo esperarlo,
me guardo este momento.
Este instante que fue paréntesis,
este sonido que apareció
para que no me olvide de lo sencillo.
Volvió el silencio,
y caigo en el ahora;
presente que tiene miles de sonidos,
que mañana... serán ese paréntesis.

miércoles, 9 de julio de 2008

espacio que nos diferencia...

tu tranquilidad, con mi energía
tu detallado almanaque planificado
con mi bohemia realidad,
tu voz que calla,
con mi voz que aturde,
su sensibilidad
con mi sensible pensamiento,
tus números
con mis letras,
tu orden
con mi ordenamiento.
Espacio que nos une...
tu amor, con mi amor.

Me exijo y me regalo...

Se llena de tiempo el tiempo
de trabajo mis días,
de noches de trasnoche,
de disfrute cómplice de la vida.

Las melodías son ahora de MP3,
pocas noches de música en paz,
ninguna mañana de reflexiones.
Lluvia de hacer todo,
como puedo,
como me deja la vida.

Permanencia en este presente
que corre delante mio,
como queriendo esperarme.

Y me encuentro,
a veces, me encuentro
con los silencios que me armo
y los ojos que me abrazan.
Y mis pocas realidades
y mis muchas utopías.

Estas utopías que son tan mias,
como mi manos.
Con ellas acaricio
esta sensaciòn de estar
y sueño con ese mañana
que siempre espera.

Me pido calma,
me pido un paréntesis,
que me deje respirar,
oxigenarme de ese aire
que rebrota mi cuerpo
y mi sientir.

Me exijo sonrisas varias
para las varias calenturas
y algunas tristezas.

Me exijo momentos varios
de amor y de amor
para no convertirme
en marioneta del reloj
y de la rutina.

Me exijo abrazos varios,
para no cerrar el telón
de lo sensible y humano.

Ni tanto que me lo exigo,
me regalo un conjunto
de cosas mias
y de otros .

Me regalo cielos claros,
y atardeceres oscuros.

Me regalo almas que me acompañan
y que me susurran los errores.

Me permito esos espacios
de regocijo hacia mi misma.

Me permito,
cuando puedo,
ser feliz.

sábado, 7 de junio de 2008

ganas de viajar...

de escaparme un poco de la realidad,
de decirme que existo y estoy viva,
ganas del silencio que aturde,
de un paseo que me de oxigeno.
Vivo con ganas de viajar,
cuando no viajo, lo sueño, lo planifico,
y así, así vivo en un constante viaje.
Ganas de mirar al que esta a mi lado,
en ese tiempo y ese lugar.
Ganas del aire que pega directo sobre mi cara.
Ganas de experiencias compartidas
y carcajadas, y recuerdos.
Ganas de Andresito, de Maldonado
de Cabo Polonio,
de Machu Pichu, de Salta, de Rio,
de Cuba, de Suecia, de Malasia.

No me quedaré con las ganas,
bueh!, quizá si de mis últimos destinos,
en los que igualmente,
estoy en constante viaje.

miércoles, 4 de junio de 2008

recital serrano

Fue este martes, cine teatro Plaza lleno.
no quedaban entradas, nos toco muy lejos, no se escuchaba bien.
Rescato igualmente, rescato las palabras de un hombre que no conozco
y me hace mirarme.
Rescato esa sensación extraña que entró a mi cuerpo en alguna de sus frases,
rescato esos momentos que comparti sin mirarme con una amiga que estaba atrás.
Rescato a los trovadores que aun existen.
Rescato la música que me da vida.
Rescato al gordo baterista con el que me reí.
Rescato esa sencación de saber, que a todos nos pasan cosas similares.

Rescato ese fragmento de una canción que dice "...todos saben que las aves migratorias, siempre encuentran el camino de regreso...", rescato lo que el le agregó, que nosotros, los que quedamos, debemos ser el faro que las ilumine, para que sepan volver.

Rescato las palabras cruzadas en la madrugada después del concierto,
rescato ese momento, que fué único... como otros.

martes, 3 de junio de 2008