domingo, 13 de julio de 2008

hijos de nuestros hermanos


hijos nuestros también,
responsables de nuestras sonrisas,
de las ganas de pelarla,
de nuestros aprendizajes.
Oxigeno renovador,
miradas cómplices.
Manitos de caricias tiernas,
y voces que encantan.
Cómplices de nuestras fantasías,
y de nuestro niño que queda dentro.
Hijos nuestros también...
sobrinos.

que me guardo?

me guardo lo mejor de mi,
para regalarlo a mis mejores.
me reservo mi ternura,
para los que la esperan.
y me guardo mis palabras,
para quienes la sienten,
y me reservo mis cuentos,
para los que son parte del libro.
Me guardo mis consejos,
a los que quiero en el buen camino.
Me guardo mis pasados,
a los que forman mi presente.
Me reservo mis caricias,
simplemente a los que amo,
y mis preocupaciones,
para los que me preocupan.
Me guardo mi energía
para las carcajadas en compañia
y mis nervios,
para cuando hieren a los que quiero.
Me reservo mis canciones,
para quienes son mis musas.-
Y mis acordes,
para el coro que me invento.
Que me guardo?
Me reservo lo mejor de mi,
y también lo peor,
para ese grupo de personas,
que son realmente mi vida.
Así quiza se entienda,
mi paso sereno,
mi medias tintas al resto,
mi mochila a cuestas,
mis pantalones hering.
Igualmente aprendo,
aprendo a extender
eso mio,
también a la rutina.

frase suelta

"... Vivir es una estaca en el presente,
y un reflejo en el pasado que se ve lo que vos quieras.
Vivir es entender que las derrotas
Son obstáculos que forman este largo caminar..."

implícito, no explícito

Si tu sabes que te quiero,
entonces dejame quererte.
Si conoces mis silencios,
déjamelos contartelos.
Si entiendes mis miradas
deja que permanezca callada.
Si descubres cuando sufro,
acompañame sin miedos.
Si recuerdas mis secretos
sigue callando en silencio.
Si ves que no tengo nada,
se ese algo para mi.
Si algún día te hablo fuerte,
estoy aprendiendo a vivir.
Si mis ojos se ven turbios,
si mi alma está contenta
si de repente río o lloro
si algún día no soy nadie...
Acompáñame, te necesito.

ese instante que fué paréntisis

Escucho un ruido a grillo, o que se yo...
sonido que me lleva al lugar donde nací.
Pueblo de caras conocidas,
y veredas que son mias.
Hoy es Domigo,
Domingo en este Montevideo
Domingo día del Padre,
Domingo de silencios.
Y miro este atardecer
el sol que se esconde
dando la bienvenida a aquellos
que lo esperan al otro lado de la esfera.
Escucho un ruido a grillo,
sonido que alguna vez quize matar,
pero que hoy quiero que siga vivo.
Si siento el grillo,
es porque algo se detiene,
y reflexiona en voz baja.
Y ese bicho, insignificante,
ruidoso, asqueroso,
me silba nostalgia y paisaje abierto.
Estos ruidos que nos llevan,
nos transportan,
y los sentidos que dicen presente.
No lo esucho mas al grillo,
parece haberse cansado.
No pretendo esperarlo,
me guardo este momento.
Este instante que fue paréntesis,
este sonido que apareció
para que no me olvide de lo sencillo.
Volvió el silencio,
y caigo en el ahora;
presente que tiene miles de sonidos,
que mañana... serán ese paréntesis.

miércoles, 9 de julio de 2008

espacio que nos diferencia...

tu tranquilidad, con mi energía
tu detallado almanaque planificado
con mi bohemia realidad,
tu voz que calla,
con mi voz que aturde,
su sensibilidad
con mi sensible pensamiento,
tus números
con mis letras,
tu orden
con mi ordenamiento.
Espacio que nos une...
tu amor, con mi amor.

Me exijo y me regalo...

Se llena de tiempo el tiempo
de trabajo mis días,
de noches de trasnoche,
de disfrute cómplice de la vida.

Las melodías son ahora de MP3,
pocas noches de música en paz,
ninguna mañana de reflexiones.
Lluvia de hacer todo,
como puedo,
como me deja la vida.

Permanencia en este presente
que corre delante mio,
como queriendo esperarme.

Y me encuentro,
a veces, me encuentro
con los silencios que me armo
y los ojos que me abrazan.
Y mis pocas realidades
y mis muchas utopías.

Estas utopías que son tan mias,
como mi manos.
Con ellas acaricio
esta sensaciòn de estar
y sueño con ese mañana
que siempre espera.

Me pido calma,
me pido un paréntesis,
que me deje respirar,
oxigenarme de ese aire
que rebrota mi cuerpo
y mi sientir.

Me exijo sonrisas varias
para las varias calenturas
y algunas tristezas.

Me exijo momentos varios
de amor y de amor
para no convertirme
en marioneta del reloj
y de la rutina.

Me exijo abrazos varios,
para no cerrar el telón
de lo sensible y humano.

Ni tanto que me lo exigo,
me regalo un conjunto
de cosas mias
y de otros .

Me regalo cielos claros,
y atardeceres oscuros.

Me regalo almas que me acompañan
y que me susurran los errores.

Me permito esos espacios
de regocijo hacia mi misma.

Me permito,
cuando puedo,
ser feliz.