de escaparme un poco de la realidad,
de decirme que existo y estoy viva,
ganas del silencio que aturde,
de un paseo que me de oxigeno.
Vivo con ganas de viajar,
cuando no viajo, lo sueño, lo planifico,
y así, así vivo en un constante viaje.
Ganas de mirar al que esta a mi lado,
en ese tiempo y ese lugar.
Ganas del aire que pega directo sobre mi cara.
Ganas de experiencias compartidas
y carcajadas, y recuerdos.
Ganas de Andresito, de Maldonado
de Cabo Polonio,
de Machu Pichu, de Salta, de Rio,
de Cuba, de Suecia, de Malasia.
No me quedaré con las ganas,
bueh!, quizá si de mis últimos destinos,
en los que igualmente,
estoy en constante viaje.
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1 comentario:
ahh ta... que mala onda! si es re cerquita Malasia!! jajaja
Bueno, pero estamos ahí amiga, lejos pero igual cerca!
Besos!
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